Archivo de la etiqueta: Jaén

Miguel García Vivancos

En el Museo Internacional de Arte Naïf “Manuel Moral” hay una pequeña sala a oscuras, que se ilumina cuando un sensor de movimiento te percibe. Contiene obras de Miguel García Vivancos.

Miguel fue un anarquista, miembro de Los Solidarios, exiliado a Francia tras la Guerra Civil, pintor de tardía vocación.

Con motivo de una exposición en la Galería Mirador de París en 1950, André Breton publicaba la siguiente reseña en Le Libertaire

LA PINTURA: MIGUEL G. VIVANCOS

Como al regresar de los bellos paseos, el crío a horcajadas sobre los hombros del padre –al cruzárselos, se va de la mirada del uno a la del otro, para componer una única mirada, que sería la mirada misma de la felicidad–, como también esas flores-llamas, los alelíes, nunca tan bellos cuanto fuera de alcance, en lo alto de los viejos muros, la pintura de Miguel G. Vivancos nos es una indiscernible lección de fuerza y candidez. El don que ella manifiesta es mucho más que aquel que nos agrada desvelar únicamente en el arte, es lo que sacraliza, a partir de la vida vivida más intensamente, la más elevada posibilidad de recomienzo de la vida. El crío para siempre sobre los hombros del hombre, la cima ardiente de un muro que desafía las ruinas, es la mirada de nuestro amigo Vivancos, que fue alternadamente conductor, portuario, pintor de paredes, vidriero, minero, antes de revelarse, al lado de Durruti, uno de los héroes más puros de la guerra de España (es al coronel anarquista Vivancos a quien se debe la toma de Teruel en diciembre de 1937; fue él quien, en tanto que comandante militar de Puigcerdà, organizó de manera impecable la evacuación hacia Francia de setenta mil republicanos). En este 14 de abril de 1950, día del aniversario de la proclamación de la República española, tengo la honra de saludar al hombre a quien la derrota momentánea de sus ideas y cinco años de campo de concentración en Francia no abatieron para nada y cuyo sorprendente destino es saber exaltar, hoy, como ningún otro, lo que supo defender: la simplicidad de un pueblo, la primavera de un castaño, las viejas piedras de la historia, la cúpula en marcha de las naranjas, las tiendecitas que sueñan y el deslumbramiento filosofal de los trigos maduros.

André Breton Le Libertaire, 21 de abril de 1950

La hora de Jaén

Meridiano de Indolencia

 

Diez años


Hoy cumple 10 años este blog.

Ydáñez

Con la sospecha que no es posible un progreso a mejor.

C. Montoro

Temiendo que el mostrar permanentemente la opresión sólo sirva para ocultarla.

En una Jaén lamentablemente decente e incurablemente desolada.

Tostada de higos chumbos

Ingredientes: pan, aceite de oliva, higos chumbos.

Se tuesta el pan, se rocía -al gusto- con aceite de oliva y se le incorporan los higos chumbos maduros que se machacan con un tenedor.

Como dijo Leonardo “la sencillez es la máxima sofisticación”.

Museo Íbero

A través de un artículo de Patxi Eguiluz titulado El último gran MUSEO, aparecido en la revista AD (Architectural Digest) llego a la web del fotógrafo Fernando Alda y su trabajo sobre el Museo Íbero de Jaén. Aquí van algunas de sus fotos.

Pacolmo Paco

Bastante tiene una con las preocupaciones diarias, los dolores cotidianos, las tristezas corrientes y … ¡¡ PACOLMO PACO !!

Narraba Kierkegaard que “En un teatro se declaró un incendio en los bastidores. Salió el payaso a dar la noticia al público. Pero éste, creyendo que se trataba de un chiste, aplaudió. Repitió el payaso la noticia y el público aplaudió más aún...”Hacía mucho que no veía a Paco Pacolmo. Entre las dos fotos anteriores median unos 13 años. La primera es en Cazorla en otoño, la segunda ayer, primavera, en Jaén. En la fachada de los baños árabes. Durante la “noche en blanco”.

Había cambiado. Ambos habíamos cambiado. Lo ví más sabio. ¿Quizá por eso más triste?

El payaso, como el esperpento valleinclanesco, es un espejo deformante donde mediante la risa, la emoción, el reto, nos enseña nuestras propias miserias, lo que no vemos, lo que ocultamos. Nos deja en pelotas vamos.

Pero destruir es más fácil que construir, desnudar más que hilar. Y yo, ayer, me vine con un lindo saquito que me tejió Paco Pacolmo.

No sé donde leí que el humor es Buster Keaton en su lecho de muerte. Que el buen humor es la anécdota que contaba Enrique Vila-Matas donde, junto al lecho de muerte de Buster Keaton, dos personas se preguntaban si habría muerto ya o no. A lo que una le dice a la otra: “No sé. Tócale los pies. La gente muere con los pies fríos.” A lo que Buster Keaton responde con sus últimas palabras “Juana de Arco no”.

¡Qué va, qué va, qué va!… ¡Yo leo a Kierkegaard!

Sábado. Tarde primaveral. Lluvia y sol. Aire frío, y calor en la recacha. En Jaén, soledad en pocas zonas y bullicio en las más. Buscando las primeras recalé en una catedral vacía y una exposición de artesanía en los baños árabes. Allí encontré este colorista “Nacimiento de Venus”.

Me acompañaba Diapsálmata de Kierkegaard.

Aquí les dejo lo mejor de la tarde.

La puerta de la felicidad ¿se abre hacia afuera o hacia adentro?” La gente no hace más que hablar de que el tiempo pasa, de que la vida fluye como un río, etc. Yo no lo noto. El tiempo está quieto y yo también. Todos los planes que proyecto revierten directamente sobre mí, y cuando escupo, la saliva me cae en todo el rostro.”

“Ser un hombre completo es lo más grande que hay. Acaban de salirme unos juanetes, algo es algo.”

“Corría tan deprisa tras la felicidad que la pasó de largo.”“Lo que los filósofos dicen acerca de la realidad es con frecuencia tan decepcionante como el letrero que pende a veces sobre la puerta del almacén de un chamarilero: “Aquí se plancha”. Y claro, cuando uno va para que le planchen la ropa, se lleva chasco, pues el letrero era una cosa más entre las que estaban en venta.”