Aceite curativo

Aceitera

El refranero es pródigo con las virtudes del vino: El buen vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre. Menos con las del aceite aunque haya dichos como:
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Aceite y vino, bálsamo divino.
Con aceite del candil, curar grandes males vi.
El aceite es armero, relojero y curandero.
Duelen llagas, y no tanto untadas.
Si tienes un ojo malo, úntalo con aceite; si no se te pone bueno, se te pondrá reluciente. 
El aceite de Aparicio no es santo, pero hace milagros.

La despechada Altisidora, aquella que llamó “don bacallao, alma de almirez y cuesco de dátil” a nuestro sin par Don Quijote, curó a nuestro caballero de sus golpes y magulladuras con “Aceite de Aparicio”, ¿ pero, qué es este aceite de Aparicio?

Se trata de una preparación medicinal cuya invención se atribuye a un curandero morisco nacido en Lequeitio a comienzos del XVI de nombre Aparicio de Zubia. He localizado varias recetas para su elaboración:

La primera es de Gregorio López y aparece en su “Tesoro de medicinas” de finales del XVI.

Azeyte de aparicio:
Flor de hipérico ……. 8 onzas
Raíz de valeriana ….. 4 onzas
Cardo benedicto …… 4 onzas
Trigo limpio ………… 5 onzas
Todo quebrantado infundido en 3 libras de vino blanco bueno día y noche, otro día echar sobre esta 3 libras de azeyte añejo, mezcla todo a fuego manso en olla vidriada hasta que se consuma la humidad del vino y yerbas meneando que no se quemen las yerbas, y exprimidas, y colado el azeite echar 2 libras de trementina de abeto y cozer abeto y aceite en olla tapada a fuego manso quarto de ora y sacado y tibio echar dentro 8 onças de buen incienso y torceado al fuego menearlo, hierva quarto de ora a apartado taparlo con frazada doblada hasta que se enfríe.
Aprovecha a toda herida fresca, y golpes que puedan engendrar corrupción, si las toma con la sangre por que luego la estanca aunque sea de arterias, quita dolor, y en breve las suelda, a llagas viejas, almorranas, carbunclos, lobanillos encogidos, y otras nacencias, quartanas y terciabas untando al enfermo tres o quatro veces, dolor de costado con tos de estómago, hilada, cólica, riñones, gota frio, dolor de junturas de frio, pasiones de m. y tetas y todo esto untando por de fuera otro azeyte que dicen de la de Olmedo de casi los mismos efectos aunque dicen que este es el de aparicio. Mirra una onza en cantidad, incienso macho onça y media, trementina una libra, azeyte dos libras, cuezan trementina y azeyte a fuego manso en olla vidriada una ora y apartada del fuego por tres credos echar el incienso, y mirra y atapar presto no le queme la cara, y dando un hervor quitarlo este tapado tres oras. Lavada la herida con vino tibio y enjuta poner encima un lienço mojado en este azeyte.

La segunda de Félix Palacios, de su Palestra Pharmacutica Chymico-Galenica de 1706. Utiliza romero, hipérico, ruda, absintio, camomila, lentisco, gordolobo, centáurea y sanguinaria de esta manera:

Tomáranse las hojas, y flores recientes de todas las yerbas, bien limpias de sus partes leñosas, se machacarán en un mortero de piedra, y se infundirán en un Alambique de vidrio, con el azeyte comun, y claro, se pondrá por treinta dias al Sol, despues se echarán en un perrillo, de barro vidriado, añadiendo una libra de Lombrizes, se pondrá en el Baño de arena húmedo, se cocerà hasta la consumpcion de la humedad, después se colará con expression, y se pondrá en un calor lento, añadiendo la Resina, y la Colofonia, la Trementina y la goma de Enebro, hasta que se dissuelvan en el azeyte, despues se colarà,  y mezclarà con la Myrrha, Incienso, Almaciga, Sangre de Drago, Azibar, y Bolo Armenico, se pondrà en un calor lento por veinte y quatro horas, y se repondrà para el uso.
Es muy bueno para consolidar cualquiera suerte de heridas, se aplica encima, ó se echa dentro, quando la herida es profunda, lavando antes la llaga con Vino caliente, se unta el rededor de ella, juntando bien, y uniendo la carne; y poniendo encima muchos paños, y ligando para que se mantenga en este estado.

Por último, Francisco Alvarez Alcalá en su “Formulario universal o Guía práctica del Médico“, de 1841 nos da estos ingredientes:
Aceite de olivas ………………….. 2250 g.
Sumidades floridad de hipericón, ruda … 560 g.
Lombrices terrestres …………………180 g.
Trementina buena …………………….560 g.
Resina de enebro en polvo ……………. 60 g.
Incienso en polvo …………………… 60 g.
Almáciga en polvo …………………… 60 g.

Aceite

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s